Un estafador particular engaña a choferes desocupados que buscan alquilar autos para trabajar en aplicaciones de viajes. Les cobra un depósito de garantía de 400 mil pesos y luego rompe el contrato sin devolver el dinero.
Víctimas como Sebastián, Ricardo y Rocío cuentan que algunos ni siquiera llegaron a tener el auto en mano, ya que el estafador se da media vuelta tras recibir la garantía. El esquema aprovecha la dificultad para conseguir empleo y la necesidad de generar ingresos con plataformas.
Prometen detallar el caso completo con testimonios en el programa.