Fernando Rolando, de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, explicó que representan a los dueños de estaciones de servicio, el último eslabón de la cadena energética donde las petroleras como YPF fijan los precios de manera electrónica o tradicional.
Los aumentos este fin de semana en las estaciones de servicio fueron del 2% al 3%, con impactos mayores en el segmento mayorista destinado a campos, industrias y usinas, y no alcanzaron el 7% reportado por algunos medios.
Rolando señaló que cada petrolera tiene su metodología propia y no hay un precio unificado, aunque todos confirman subas sin traslado masivo a estaciones.
El analista Nacho alertó que estos aumentos, ligados al conflicto en Medio Oriente, ponen al presidente en una encerrona: busca controlar la inflación cercana al 3% mensual, pero está alineado con Trump y Netanyahu, y la economía argentina depende fuertemente de combustibles para todos los productos.
Si las tensiones duran un mes o dos, los precios podrían escalar significativamente, complicando el proceso desinflacionario.