El ministro de Exteriores español José Manuel Álvarez reiteró que España no participará en acciones que apoyen la guerra contra Irán, respondiendo a la propuesta de Emmanuel Macron de una misión defensiva para abrir el Estrecho de Hormuz.
Francia desplegará ocho fragatas, dos portahelicópteros y un portaaviones en el Mediterráneo Oriental para garantizar el suministro energético mundial y atraer a otros países europeos.
El gobierno español precisó que solo intervendrá en operaciones que garanticen la paz y la seguridad de la Unión Europea. Además, el presidente Pedro Sánchez rechazó el abastecimiento de equipamiento militar estadounidense en bases españolas.
España mantiene su posición firme de no apoyar la guerra, pese a los planes franceses y las presiones aliadas.