El dólar ha caído en Israel durante dos meses pese a la guerra, pasando de 3,70 a 3,10, destacaron los conductores desde Tel Aviv.
Los precios no se movieron en Israel desde el inicio del conflicto, a diferencia de Argentina donde la guerra genera inflación y subas en nafta y leche.
Israel vive con inflación anual del 3 al 6 por ciento y no piensa obsesivamente en el dólar ni corre a comprarlo como colchón, explicaron.
Los departamentos se cotizan en shekels, no en dólares, y la población mantiene estabilidad económica sin la preocupación constante por la moneda.