Diego llega a una joyería por recomendación de amigos buscando una pulsera de oro blanco 18 quilates estilo Rolex, fina y delicada para su trabajo con clientes empresarios en concesionarios. El vendedor le muestra tres modelos: una con cierre seguro, otra más fina con cierre cajón y trabita, y una más ancha ostentosa.
Diego prefiere la primera por ser más desapercibida en oro blanco y la prueba en su muñeca, quedándole perfecta y combinando con anillos. El vendedor destaca la seguridad de los cierres.
Diego pregunta por formas de pago mientras evalúa la compra.