El destructor HMS Dragon zarpó finalmente desde Portsmouth tras retrasos y órdenes tardías del gobierno de centro-izquierda calificado de incompetente.
De los seis destructores de última generación, ninguno estaba listo en Gibraltar; este lleva misiles antimisiles, helicópteros Wildcat y se une tarde a la flota europea con Francia, España, Holanda y Grecia.
El Ministerio de Defensa admitió órdenes tardías y ofrece el portaviones HMS, criticando la desfinanciación de las Fuerzas Armadas por el gobierno.