El Tribunal Oral Federal 7 ordenó la indagatoria presencial de Cristina Kirchner el 17 de marzo a las 9 de la mañana en la causa Cuadernos de las coimas, donde está acusada de liderar una asociación ilícita que recaudó más de 200 sobornos. La fiscal Fabiana León respondió a las críticas del defensor Carlos Beraldi recordando las burlas de Cristina Kirchner hacia ella durante una apertura de sesiones, cuando se mofaba del dramatismo de la fiscal por la muerte de Alberto Nisman y las presiones de la procuradora Alejandra Gils Carbó, que le quitó hasta el despacho.
El panel recordó que Cristina Kirchner hostigó a la fiscal desde el poder, pero ahora, detenida por corrupción, deberá enfrentarla en tribunales. Se citó el artículo 109 de la Constitución, que prohíbe al presidente intervenir en causas judiciales, y se criticó que ningún mandatario, ni Milei ni Kirchner, debe hacerlo. Se especuló sobre posibles escenarios: negarse a declarar, hacer un alegato político como en Vialidad o responder preguntas.
El conductor propuso preguntas que podría formular la fiscal León, como sobre las valijas de dinero en vuelos al sur, las propiedades de su secretario, el placard con bóveda en su departamento, los inmuebles de Cristóbal López y Fabián de Sousa en el mismo edificio, y la declaración de Claudio Uberti de que Néstor y Cristina sabían de entregas en despachos presidenciales. Carlos Stornelli describió el caso como un habitáculo de corrupción sin antecedentes.
Se debatió el traslado de Cristina Kirchner desde su casa a Comodoro Py, a cargo del Servicio Penitenciario Federal dependiente del Ministerio de Seguridad de Alejandra Monteoliva, posiblemente con custodia presidencial y evitando rutas conflictivas como la 9 de Julio. Fuentes indicaron hermetismo político, posible caravana de apoyo kirchnerista y un móvil penitenciario, marcando la primera salida para indagatoria presencial.