Cristina Fernández de Kirchner deberá declarar presencialmente el martes próximo en la causa cuadernos de la corrupción, tras Tobillino mañana miércoles y Tapia el jueves en tribunales. Los panelistas recordaron el memorándum con Irán que la ex presidenta debe responder, en sintonía con el actual conflicto bélico.
La estrategia jurídica de Cristina se ve golpeada por la obligatoriedad presencial, similar a su tobera electrónica actual. Su abogado Beraldi juega técnicamente, pero los panelistas exigen pruebas de inocencia ante acusaciones de coimas y bolsos con dinero.
Destacan el ruidoso silencio político de Cristina, que parece deprimida y más delgada en apariciones recientes. La realidad de las causas, como memorándum y Los Sauces, le pasa por encima pese a negarla.
En el contexto iraní, su ausencia ante la cúpula de ese país en juicios es sensible, mientras Tapia y Tobillino enfrentan indagatorias por presuntas coimas en AFA.