Un cliente acudió a Banco de Joyas para vender una alianza Cartier sin pareja tras un noviazgo fallido, un lingote suizo de una onza conservado en blister de una inversión pasada y un Rolex combinado con malla estirada y cierre desplegable, sin caja ni papeles.
Explicó que compró el lingote por asesoría de inversión exitosa y perdió documentos en mudanzas. El comercio valoró positivamente la elección del lingote como buena opción para invertir.