El Gobierno de la Ciudad autorizó a Huracán a jugar de local ante River este jueves a las 21.30 en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, pero a puertas cerradas debido al derrumbe en el complejo Miravé, a 300 metros del estadio.
Huracán rechaza la medida y exige un informe técnico que justifique la prohibición de público, tras emitir un comunicado oficial. El club insiste en no mudarse de su cancha y argumenta que la decisión no depende solo de ellos, sino de los organismos de seguridad por encima.
Alternativas como Lanús, Vélez o Argentinos Juniors fueron mencionadas, pero Huracán prioriza su estadio pese a compromisos de abonos y socios. AFA respeta la decisión de la Ciudad y no puede imponer lo contrario. El técnico Diego Martínez expresó solidaridad con los damnificados del derrumbe y defendió jugar con público en casa.
Martínez declaró: "Nosotros queremos que se pueda jugar en nuestra cancha y que se pueda jugar con nuestra gente. Es para nosotros determinante".