El Chino Leones confesó en Cortá por Lozano que sintió un alivio inmediato al ser eliminado de MasterChef Celebrity tras fallar con su lomo Wellington, porque dejó de preocuparse por preparar platos para la final después de más de 90 programas.
Explicó que se mostró confiado en las últimas ocho entregas, pero una "mano negra" arruinó el plato pese a que la salsa caía bien; su cara cambió al recibir la crítica de los jurados Germán y otros, tocándose la frente en señal de frustración. Admitió que se puso "recaliente" y combativo, como en exámenes o dirigencia técnica, sin darse cuenta de su calentura en el momento.
Destacó lo aprendido, como hacer pasta rellena y pescados más allá de su pastel de papa seguro, y elogió su estación impecable y compañerismo. Su familia, incluyendo Matka, Delfi, Otto y Maca, lo apoyó con mensajes emotivos; hasta un compañero de facultad lloró. Niños en la calle y brasileños en Río de Janeiro lo reconocieron como famoso.
Recibió elogios de Susana Giménez, llamada "la roca del espectáculo", y cerró con saldo "absolutamente positivo", contento por llegar a la semana previa a la final, ganando recetas, amigos y un florero. Está entusiasmado por "cositas lindas para el futuro" en el canal, aunque evade decir quién quiere que gane.