Un cementerio llamado Jardín de Pentecostés en Santiago del Estero funciona hace cuatro años sin muertos, según un informe del equipo de La Nación. El predio de 17 hectáreas muestra pastos cortados pero sin lápidas ni tumbas ocupadas, solo una sección con clientes.
Frente al hotel de lujo Tobichino en la ruta 9, este lugar ofrece 12 parcelas exclusivas, manejado por la misma sociedad. El equipo contó apenas una tumba en registros visuales, pese a convenios firmados con colegios profesionales como arquitectos y odontólogos.
Los periodistas sospechan lavado de dinero y recomiendan investigar los planes de pago en cuotas para servicios fúnebres, que no se utilizan masivamente en estos años.