Vladimir Putin y Donald Trump mantuvieron una conversación telefónica descrita por el Kremlin como franca y constructiva sobre la situación en Irán y las negociaciones bilaterales por la guerra en Ucrania. Putin pidió una solución política y diplomática rápida, siendo el primer contacto en más de dos meses desde el ataque estadounidense-israelí contra Irán; el anterior fue en diciembre por un alto el fuego en Ucrania.
Cristalina Giorgieva, titular del Fondo Monetario Internacional, advirtió que la situación en Medio Oriente es delicada pero puede terminar pronto, aunque los gobiernos deben prepararse para nuevos conflictos siendo resilientes y ágiles, similar a COVID y Ucrania.
El Ministro de Defensa de Gran Bretaña anunció el envío de un buque naval al Mediterráneo Oriental en los próximos días ante la intensificación de la crisis iraní, agradeciendo a las tripulaciones por preparar la nave en 22 horas, y defendió no permitir bases británicas para ataques iniciales de Estados Unidos contra Irán por requerir legalidad y planificación.
Donald Trump aumentó las críticas al Reino Unido por la falta de apoyo a la campaña contra Irán. Por su parte, el canciller alemán Friedrich Nahrs declaró en Berlín que la guerra terminará tan pronto cese el régimen de los mulás y la Guardia Revolucionaria, calificando a Irán como el centro del terrorismo internacional que debe clausurarse, mostrando apoyo total de Alemania a Israel y Estados Unidos.