La Ciudad de Buenos Aires prohíbe el uso de celulares en colegios secundarios durante clases, recreos y almuerzos. Los alumnos y docentes deben dejar los dispositivos en guardacelulares al ingresar y recuperarlos al final de la jornada escolar.
La medida busca fomentar el contacto físico, charlas y juegos tradicionales entre estudiantes, reduciendo el aislamiento tecnológico. El panel celebra el regreso del ruido a los recreos, el estímulo al uso de la memoria y la escritura a mano, que beneficia el cerebro y la agilidad mental. Se menciona que escribir ayuda a retener información y que la caligrafía era clave en el pasado.
La disposición incluye a docentes para evitar abusos y se implementa tras pruebas en inicial y primario. En países como Suecia, tras bajar en pruebas PISA por exceso de tecnología, volvieron a la escritura manual y otras prácticas no digitales con resultados positivos. En Argentina hay consenso parental creciente a pesar de resistencias iniciales.
Argentina se destaca históricamente por su buena educación en Latinoamérica, y esta norma busca recuperar terreno perdido frente a la sobretecnologización.