Carlos Heller, presidente de un banco cooperativo, confirmó que la morosidad crece en todo el sistema financiero argentino debido a la incapacidad de pago de los deudores, aunque su entidad mantiene niveles muy bajos del 0,25%. La gente recurre masivamente a tarjetas de crédito para financiar compras básicas como comida y electrodomésticos ante la falta de ingresos suficientes.
Heller aclaró que el crédito no es malo si se usa como ahorro anticipado para inversiones, pero en Argentina se destina perversamente al consumo diario, acumulando deudas por servicios, alimentos y bienes durables sin capacidad de repago.
Todo el sistema bancario sufre el aumento de mora, pero los bancos cooperativos como el suyo resisten mejor gracias a su bajo punto de partida, falta de concentración de cartera, énfasis en diálogos y valor al vínculo con los clientes.