Andrea del Boca pidió hablar con el productor ejecutivo de Gran Hermano, rompiendo el aislamiento que promete el reality show.
En la casa entró Martín Borrillo, el productor, por placa del programa, lo que generó críticas en el panel porque cuestiona las reglas de no contacto con el exterior. El conductor insistió en que "no nos mientan más" y comparó la situación con titanes en el ring, recordando incidentes previos como con Muria.
Revelaron un audio de Marina Calabró sobre el llamado de Andrea del Boca, afirmando que "se sabe absolutamente todo" desde afuera, incluyendo pelotitas o gritos que entran. El debate cuestionó si Andrea querrá irse por lo que se dice de ella y su relación con Biasotti.
Extendieron al conflicto judicial de Biasotti contra Susana Jiménez por declaraciones al aire donde ella amenazó con buscarlo e ir a matarlo. El conductor leyó del expediente judicial que no hubo revés y desmintió que Andrea cobrara 7 millones de dólares del festival de Cosquín, aclarando que las cifras son inexactas y el caso sigue en trámite en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil número 16, expediente 85.520.2022.
Insistieron en verificar el expediente en lugar de fiarse de abogados o mediáticos, y recordaron que fue primicia del conductor en otro programa. El tono fue de "vayan al expediente" para no caer en versiones sesgadas.