Los periodistas llegaron al edificio de Valle 1675 en Capital Federal donde opera Alan Pereira, el estafador que alquila autos defectuosos a choferes de apps como Uber cobrando 70 mil pesos por día más un depósito de 400 mil pesos que retiene con amenazas.
La víctima Sebastián contó que usó el auto dos días, pero Pereira se negó a devolver el depósito alegando daños, lo amenazó con navaja e insultos en audios, y escaló la violencia tras una pelea física a medianoche donde Sebastián le dio tres piñas. Intentaron contactarlo en el piso 12.11, pero el portero eléctrico está desactivado y no responde mensajes ni llamadas a sus dos números oficiales.
Más damnificados contactaron en vivo: uno duerme en la calle tras perder su herramienta de trabajo, otro denunció amenazas de muerte y que Pereira conoce su domicilio. Los conductores temen represalias, como intentos de atropello. Invitaron a víctimas a acercarse al lugar y a Pereira a dar su versión.
Mostraron foto de Pereira con tatuajes y revelaron su Instagram privado con 10 mil seguidores. Comentaron agravante por afectar a 2 millones de choferes precarizados y penas de hasta 12 años por estafa piramidal en nuevo Código Penal.