Manuel Adorni defendió el viaje de su esposa Betina en el avión presidencial a Miami, alegando que cambió su pasaje a Nueva York por trabajo y la Presidencia la invitó para acompañarlo ya que no había otra forma. Insistió en que no genera costo adicional al Estado y que es su compañera de vida en viajes sacrificados.
Periodistas confrontaron a Adorni recordándole sus críticas pasadas a privilegios similares, pero él lo relativizó diciendo que 'se desloma' trabajando y que Betina tenía actividad propia. No es funcionaria ni colaboradora, a diferencia de hijos de otros funcionarios como Toto Caputo.
Panelistas del programa calificaron la explicación como insuficiente y una 'tomada de pelo', acusándolo de naturalizar lo que antes criticaba como 'la casta'. Destacaron que no había razón formal para incluirla en la comitiva oficial.