La policía desarticuló una banda dedicada al robo, adulteración y uso de autos en entraderas durante un allanamiento con tiroteo en una pool party en Esteban Echeverría, donde abatieron a Diego Ezequiel López, de 23 años y encargado de seguridad de la quinta, tras resistirse con una Beretta PX4 robada a un efectivo de la Policía de la Ciudad.
El Grupo de Apoyo Departamental y la DDI Lomas de Zamora ingresaron con escudo balístico ante disparos desde el primer piso; López saltó a un terreno lindero, se fracturó el tobillo, recibió la voz de alto pero se resistió a 20-25 metros de distancia, y fue neutralizado con dos disparos certeros en la cabeza y el pecho por efectivos entrenados.
La investigación comenzó en mayo del año pasado tras detener a un integrante cuya celular reveló chats, cruces de antenas y ubicación de vehículos robados como un Toyota Yaris, una Ranger y un Bento, todos con numeración suprimida de motor y chasis; secuestraron además drogas, dinero, celulares de última generación y armas. El jefe de la banda opera desde un penal, con al menos 15 delitos adjudicados.
La fiesta era una despedida porque los detenidos planeaban viajar al exterior; resultaron dos presos como presuntos integrantes, el resto de concurrentes identificados, y la manzana estaba rodeada para evitar fugas en un operativo que evitó una posible masacre dada la puntería deficiente de López.