Los vecinos afectados por el derrumbe solo accedieron brevemente a sus departamentos superiores, pero la fiscal impidió el ingreso a las viviendas de planta baja por considerarla la zona más riesgosa e inestable.
Los residentes relataron que ni siquiera los bomberos pueden entrar en esa área, donde se realizan trabajos de apuntalamiento con maderas. Expresaron incertidumbre sobre plazos para recuperar pertenencias, especialmente abrigos ante el inminente frío.
Están alojados en el hotel Las Américas con garantía hasta el 11 de marzo, pero desconocen qué ocurrirá después. Reciben información a cuentagotas y presionan por respuestas claras sobre el retorno a sus hogares.
El estadio de Huracán, vecino al complejo, podría jugar a puertas cerradas y realizar un recital, lo que genera preocupación adicional por vibraciones.