Marco Rubio, Secretario de Estado de Estados Unidos, y Donald Trump advirtieron que la ofensiva contra Irán tiene objetivos claros y podría extenderse a la infraestructura eléctrica si persisten los ataques iraníes a países del Golfo.
Tras la designación del nuevo líder iraní Mohtava Yamenei, hijo del ayatolá Ali Yamenei fallecido en ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, ambos líderes pronosticaron una guerra corta.
Trump expresó descontento con el nuevo líder y Rubio señaló que Irán intenta dominar la región, mientras ya dañaron su infraestructura petrolera, clave para su economía, agravado por escasez previa de agua y electricidad.
El combo de ataques a petróleo, electricidad y falta de agua podría ser letal para Irán.