Estados Unidos considera enviar tropas a Irán para recuperar reservas de uranio enriquecido almacenadas en las montañas del país, equivalentes a 500 kilogramos al 60% de pureza, suficiente para producir una bomba nuclear.
Esta decisión, que Donald Trump analiza como una segunda etapa de la guerra, surge en el contexto de la escalada del conflicto en Medio Oriente tras la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, con bombardeos israelíes en Beirut, sur de Líbano, Bahréin y Teherán, dejando muertos y heridos, incluyendo una víctima fatal en Israel y atención médica en varios puntos.
Los ataques incluyen destrucción en áreas de Hezbollah, incursiones terrestres israelíes con 394 muertos en Líbano (83 niños), y un reporte de muerte en un sitio de construcción en Yehud, Israel, más dos heridos graves. El conflicto involucra múltiples focos con columnas de humo, médicos y ejércitos desplegados, sin enfrentamientos cuerpo a cuerpo aún.
El precio del petróleo subió por el conflicto, pero el G7 vendió reservas (30% de 1.200 millones de barriles) para fijarlo en 102-103 dólares, impactando transporte, fletes, inflación global y Argentina, beneficiando solo a navieras y seguros.