Tres delincuentes encapuchados dan brutal golpiza a un jubilado para entradera en su casa a las 8:30 de la mañana, con violencia increíble y armados.
Los ladrones lo interceptan en la calle, lo encajan, le pegan culatazos y trompadas para forzar la entrada; el hombre casi cierra la puerta pero entran preparados con guantes, vestidos de negro como para un golpe comando a un adulto mayor común.
Un hijo activa la alarma vecinal al ver y oír todo, lo que pone en fuga a los criminales que huyen a toda velocidad; el jubilado recibe golpes pero se recupera, evitando un posible crimen.
Los panelistas repudian la repugnancia de atacar así a un hombre mayor sin importar si tiene plata o no.