Los trabajadores del frigorífico Granja San Roque en Morón protestan frente a la sede del Ministerio de Transporte contra un plan de despidos de 25 empleados y reducción de sueldos, alegando que la empresa finge una crisis para maximizar ganancias a costa de los operarios.
Una trabajadora con 23 años de antigüedad relató que la empresa quiere eliminar el pago en negro de 150.000 pesos por quincena, dejando sueldos en blanco por debajo de un millón de pesos, mientras obliga a jornadas de hasta nueve horas diarias o más con menos personal. Los empleados temen trabajar como esclavos y perder fuentes laborales, en un contexto donde el precio de la carne no para de subir.
Daniel, otro operario, confirmó que el plus en negro suma 300.000 pesos mensuales a un salario base bajo, y que muchos complementan con changas extras para sobrevivir con sus familias. La empresa amenaza con cerrar si no aceptan, similar a lo ocurrido en el frigorífico Faraón del mismo grupo, donde los trabajadores resistieron ocho meses parados y volvieron bajo condiciones impuestas por el dueño tras un desgaste prolongado.
El periodista en vivo destacó la flexibilización extrema: menos trabajadores, más horas, menos sueldo, pese al boom exportador de carne. Los operarios esperan resultados de una reunión en curso y piden no perder puestos ni ingresos, aunque dudan de la buena fe empresaria.