El cuadro "Velas al atardecer" de Quinquela Martín resulta ser una réplica de buena calidad, no una obra original, según la evaluación de los tasadores del programa. La clienta, intrigada por su posible autenticidad, queda satisfecha al sacarse la duda aunque mantiene su valor afectivo personal.
Los expertos explican que la firma tiene un trazo grueso y los colores son demasiado fuertes comparados con el estilo del artista, quien usaba tonos más opacos. A pesar de no ser auténtico, la pieza luce sólida y hermosa, y la dueña planea colgarla nuevamente en su pared para que los visitantes la admiren.
La clienta agradece la atención y se toma una selfie con el tasador antes de irse contenta con su obra, valorándola por encima del aspecto comercial.