El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne en vivo desde New York para analizar las restricciones a los derechos humanos en Afganistán bajo el régimen talibán, los choques fronterizos con Pakistán y el aumento de la violencia regional.
La representante Agnon presenta un informe sobre los recientes enfrentamientos fronterizos y la crítica situación humanitaria, incluyendo denuncias de más de 2.000 flagelaciones públicas.
El ministro de Relaciones Exteriores talibán denuncia una guerra impuesta contra su administración y exige diálogo directo con los países en lugar de foros internacionales, mientras la comunidad internacional busca mecanismos contra el terrorismo y para proteger a mujeres y civiles ante el aislamiento diplomático.
El régimen talibán desestima la reunión como irrelevante por la ausencia de sus delegados.