El programa llamó en vivo a un remisero supuestamente vinculado a la banda romaní que estafó 14 millones de pesos a la peluquera Merlin Díaz, quien se suicidó ingiriendo ácido tras exigir la devolución del dinero prometido para una falsa limpieza energética. Las estafadoras, Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Jovanovich y María Silvia Mitrovich, tres mujeres adultas, ganaron la confianza de la víctima visitando su peluquería en el sur del Gran Buenos Aires y la convencieron de que sus billetes tenían malas energías.
La peluquera entregó voluntariamente el dinero mintiendo a su marido, pero las gitanas no se lo devolvieron pese a los ruegos y el video desesperado donde la víctima amenaza con quitarse la vida responsabilizándolas. En la respuesta de audio de una de las estafadoras, minimizaron el drama diciendo "¿por esa boludez vas a hacer eso?", sin ofrecer devolver nada, lo que el panel debate como posible instigación al suicidio además de la estafa.
Durante la llamada televisiva, el remisero negó rotundamente conocer a las tres gitanas o tener relación con la comunidad, afirmó no tener licencia de remisero y exigió que chequeen cómo obtuvo su número, lavándose las manos de todo. El panel dudó de su honestidad por su típica respuesta evasiva, mientras siguen llegando tips sobre cómplices y números bloqueados.
Revelaron nuevas víctimas de la banda con un total de estafas superior a 49 millones de pesos, además de imágenes de lavaderos en zonas como General Belgrano, en un informe que incluye videos y audios clave para la investigación judicial.
El abogado invitado Guido defendió la complejidad para ligar la estafa al suicidio por nexo causal, insistiendo en que solo prospera la estafa probada con videos y firmas, mientras el conductor busca imputar instigación y surgen chicanas personales en el debate acalorado del estudio.