El Ministerio de Defensa británico confirmó que Estados Unidos utiliza bases aéreas en el Reino Unido para operaciones defensivas contra misiles iraníes, en medio de las tensiones por el apoyo a la campaña militar israelí.
Las autoridades británicas defendieron la decisión de limitar el uso de las instalaciones solo a acciones defensivas, como contradepósitos y lanzaderas, para garantizar la legalidad.
Donald Trump minimizó la duración del conflicto, afirmando que las acciones de Estados Unidos serán precisas y específicas, mientras la ciudadanía en Israel e Irán permanece en alerta permanente.
La guerra en Oriente Medio genera repercusiones globales, con nuevas alianzas y movimientos militares.