Vladimir Putin y Donald Trump mantuvieron una conversación telefónica de una hora calificada como productiva por el Kremlin, en medio de la escalada del conflicto bélico global. Los líderes hablaron específicamente de Venezuela e Irán, buscando contener la guerra para evitar que escale aún más, según trascendidos de fuentes cercanas.
Putin respaldó políticamente al hijo de Ali Khamenei como nuevo líder religioso de Irán tras el asesinato del padre, asegurando la continuidad con honor pese a la oposición de Trump. Analistas destacan que este sucesor es más extremista que su padre y declaró que la guerra no termina, amenazando con bombas más potentes y navegando aguas internacionales violando límites establecidos.
El panel debatió si la charla busca que Putin medie con Irán para Trump o si ambos intercambian favores, como ayuda rusa en Ucrania. Señalaron que involucra a múltiples países como en las Guerras Mundiales, con analistas ya hablando de una Tercera Guerra Mundial pese a que líderes evitan el término.
La discusión resaltó la estrategia de Rusia apoyando a Irán en un momento clave post-elección del hijo Khamenei, mientras Estados Unidos presiona por contención.