El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Bagheye, declaró que los ataques de Estados Unidos e Israel a la infraestructura energética de Irán han entrado en una nueva fase peligrosa, calificándolos de agresión criminal.
Bagheye afirmó en la plataforma X que los bombardeos a instalaciones de almacenamiento de combustible liberan sustancias tóxicas al aire, constituyendo un ataque químico deliberado que envenena la vida de las personas y destruye el medio ambiente.
Señaló que las repercusiones de este desastre no se limitan a Irán, considerándolos crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio, tras ataques a la refinería de Teherán y provincias de Teherán y Alborz.