En el panel de Puro Show, desmenuzaron la vida controvertida de Andrea del Boca, recordando el cruce de 2000 con Mirtha Legrand, quien la interrogó en vivo sobre un rumor de embarazo que Andrea negó, generando incomodidad. También mencionaron el snub en el velorio de la hija de Sánchez Levita en 2010, donde Andrea ignoró a Mirtha, y revelaron tensiones del clan Boca, con la madre protectora y autoritaria descrita como "muy García Lorca".
Los panelistas criticaron la fama infantil de Andrea, quien desde los cuatro años era sacada tapada de los sets por fans desesperados, privándola de una infancia normal. La tildaron de soberbia y "jodida", generando enemigos en el medio por su actitud diva, similar a Luis Miguel, y cuestionaron su credibilidad en escándalos como abusos familiares y problemas judiciales.
Se especuló sobre su fortuna oculta: ganancias de novelas de los 90 exportadas con intervención del padre, casa en Nordelta Talar 2 a nombre de fideicomiso pese a estar escriturada desde 2022, y posible venta de caballos al exterior. Panelistas dudan que ande sin un peso, sugiriendo plata en el exterior ante embargos.
El pico del debate fue el reclamo del pintor Piki en redes de una influencer, acusando a Andrea de no pagarle la pintura en su casa. Mostraron audios furiosos de Andrea reclamando trabajos mal hechos: picaportes rotos, filtraciones, pintura robada, huesos en el jardín y mangueras destruidas. Piki y su jefe Néstor niegan, alegando reputación intachable en el barrio, mientras Andrea exige terminar la obra para pagar.
Concluyeron que Andrea genera problemas constantes, victimizándose en "novelas", contrastándola con Moria Casán, quien maneja escándalos con humor sin lastre. El panel debatió si es edición selectiva o tendencia problemática inherente.