La final del torneo estadual de Belo Horizonte en el estadio Mineirão terminó en escándalo con una batalla campal entre jugadores de Atlético Mineiro y Cruzeiro, que ganó 1-0.
El arquero de Mineiro inició la riña contra un delantero de Cruzeiro; surgieron múltiples focos de violencia, incluyendo patadas voladoras de Villalba (de Argentinos Juniors) a Hulk. Hubo 23 expulsados, incluso el aguatero, y suspendieron la entrega de medallas por seguridad.
Eduardo Domínguez dirige a Mineiro y Tite (exselección brasileña) a Cruzeiro. El estadio, sede del 7-1 de Alemania a Brasil en 2014, vio boxeo y artes marciales en lugar de fútbol.