Evangelina Anderson y Ian Lucas acordaron un pacto de silencio para no mencionarse más, después de que ella negara rotundamente cualquier romance en el programa de Verónica Lozano. Anderson minimizó el vínculo como situaciones irrelevantes de compañeros en MasterChef Celebrity, explicando una foto de beso como un juego en una fiesta, mientras el padre de Ian Lucas, Gustavo de Mendonca, la criticó duramente.
El panel de Intrusos debatió intensamente las evidencias: testigos aseguran que dormían juntos casi todas las noches, ella lo celaba y se enojaba si no iba a eventos. La tildaron de mentirosa y tóxica por negar lo obvio, cuestionando por qué no admitió una historia pasajera para evitar el escándalo, especialmente por sus hijos, y acusándola de mal asesorada al fraguar excusas.
Analizaron secuencias de fotos de un asado navideño donde el grupo pedía besos: se veían cuerpos acercándose como en un lento, manos bobas tanteando y miradas cómplices, refutando la versión de Anderson. Mostraron que una foto clave que ella usó para defenderse fue trucada con inteligencia artificial, sacada por su hermana Celeste Anderson, con brazo y pelo irreales, comparándola con un exorcismo.
Panelistas como Paula y Nathalie ironizaron que admitir el romance habría sido más simple que tanto drama, y bromearon que hasta Wanda Nara le sugirió trucar fotos. Insistieron en que a Ian no le suma fama vincularse con ella, dada su carrera en España y México, y su padre cantante de Los Tulipanes.