Una nube tóxica invadió Teherán tras ataques en refinerías e infraestructura cercana durante el conflicto bélico, oscureciendo el día como la noche y desplazándose rápidamente por el viento atmosférico.
La situación empeoró cuando comenzó a llover, convirtiendo la precipitación en tóxica y generando graves riesgos para la salud de los habitantes en la zona.
Las imágenes son impactantes y muestran el aire contaminado que persistirá en las próximas horas, mientras se vive con temor constante en lugares como Tel Aviv e Irán, con alarmas sonando permanentemente y niños afectados por el estrés.
Israel anunció que la guerra podría ser muy larga, por lo que la población debe prepararse para una situación prolongada y dramática.