Nelson Castro transmite en vivo desde Tel Aviv dos o tres bombazos impactantes cerca del aeropuerto, sin que sonaran las alarmas, lo que genera sorpresa y pone en riesgo a periodistas y civiles.
Los explosivos cayeron a 100-150 metros del lugar, posiblemente desde Líbano, en un momento sensible porque el aeropuerto acababa de reabrir con vuelos programados; el equipo se refugia de inmediato.
El vocero del ejército israelí expresa desconcierto por la falta de alertas; Castro enfatiza la tensión en la zona norte donde no hay tiempo de reacción, y buscan detalles de consecuencias mientras continúan en el refugio.