Un reportaje muestra la dualidad de Nápoles, ciudad caótica pero hermosa custodiada por el volcán Vesubio y rodeada por el Golfo con vistas impresionantes a la bahía.
Destacan sus calles estrechas con edificios antiguos, balcones con ropa tendida, la rica historia desde colonia griega hasta influencias normanda, española y francesa, y sitios como la Plaza del Plebiscito, el Palacio Real, la Basílica de San Francisco de Paula, la Galería Humberto I, el Teatro San Carlos y el Castillo Castel Nuovo con estatua de Carlos III.
La Vía San Gregorio Armeno ofrece artesanía bohemia del Belén napolitano. La costa invita a playas del mar Tirreno e islas cercanas, con el Vesubio como atractivo turístico constante.