El precio de la nafta aumentó un 3,5% y el gasoil un 5,5% en surtidores argentinos, reflejando la volatilidad del petróleo que pasó de 65-70 a 120 dólares por barril. YPF, que vende el 60% de combustibles, lidera los ajustes.
Las refinerías reportan pérdidas con atraso del 25% y precios en dólares superan 1,20 el litro en Capital. El gobierno negocia escalonamientos con empresas.
El analista Carlos enfatizó la incertidumbre global y su impacto local en la desinflación.