El nuevo líder supremo de Irán, Mostabah Khamenei, hijo menor del fallecido Ali Khamenei, enfrenta críticas internacionales tras su nombramiento. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró al New York Post que no está contento con esa elección, mientras Israel se opuso por completo e incluso bombardeó un edificio donde la asamblea de expertos deliberaba.
Mostabah Khamenei es una figura misteriosa en la política iraní, sin cargos públicos previos ni apariciones frecuentes ante multitudes. Muchos iraníes jamás han escuchado su voz, aunque se le considera un clérigo de línea dura con doctorado en teología islámica, opuesto a la cooperación con Occidente y a restricciones en el programa nuclear.
Su nombramiento, bien recibido por partidarios del régimen, se ve como continuidad hasta resolver la situación, pero genera reacción nacional e internacional. No ha aparecido en público desde la muerte de sus padres y esposa en ataques de Estados Unidos e Israel, convirtiéndose ahora en objetivo principal de ambos países.
El régimen al que representa ha matado a miles de manifestantes en meses recientes, según se menciona en la cobertura.