La morosidad en pagos de tarjetas de crédito y deudas bancarias alcanza niveles históricos sin precedentes en la Argentina reciente, con bancos intensificando alertas vía home banking, emails y llamadas para recordar vencimientos.
Los argentinos, tradicionalmente cuoteros y cumplidores, ahora enfrentan altas tasas de interés y se endeudan para cubrir gastos diarios como luz, alquiler o comida, no para grandes compras como casas. Los bancos exigen respaldos estrictos, pero aun así la situación empeora.
En este contexto, el gobierno insiste en el "riesgo cuca", pero un título de Página/12 lo califica de verso desconectado de la realidad: el ministro Sturzenegger y Javier Milei prometen un PBI volando a ritmos chinos sin riesgos, abrazando ideas extremas de economistas austríacos.
Ojo con estafas que imitan estas comunicaciones bancarias, ya que la morosidad no se veía así hace mucho tiempo en el país.