El ejército de Israel informó que las oleadas de misiles iraníes han disminuido en cantidad, pero ahora incluyen bombas de racimo altamente peligrosas.
Pocos minutos antes de las declaraciones del portavoz Nadab Sojani, el impacto de uno de estos proyectiles causó la muerte de dos hombres que trabajaban en una obra de construcción en la localidad de Sehut, cerca del aeropuerto Ben Gurion.
Estos son los primeros fallecidos en territorio israelí desde el pasado 1 de marzo, en medio de la escalada de la guerra en el Golfo Pérsico.