Javier Milei fue ovacionado en una universidad judía de Nueva York donde afirmó "vamos a ganar la guerra" y se puso la camiseta de Israel, declarando estar del lado correcto de la historia y que Irán es enemigo de Argentina. El presidente defendió su posición geopolítica alineada con Estados Unidos e Israel en medio del conflicto bélico.
Durante la conferencia, Milei también habló de su política económica, destacando un posible recorte del 30% en un mes para ganar elecciones por escándalo. El panel debatió el riesgo de involucrar a Argentina en la guerra, comparándolo con declaraciones de beligerantes directos como Irán o Israel.
Panelistas criticaron el comentario como desequilibrado y riesgoso, argumentando que no conviene meterse en el conflicto y que podría desacomodar la macroeconomía argentina, ya frágil, con subas en petróleo. Mencionaron amenazas de Irán a embajadas de Israel y aliados, potencialmente exponiendo a diplomáticos.
La panelista Laura Rocio señaló que Milei busca quedar bien con Trump personalmente, no con Estados Unidos, y recomendó cautela como sugiere el equipo económico de Caputo, pese a fundamentales ordenados.