Mayra Mendoza viajó a Brasil pidiendo la libertad de Cristina Kirchner vestida con ropa barata del pueblo, ironizaron panelistas celebrando que dejó las marcas caras como Adidas y saquitos de 45 mil pesos.
La acusaron de millonaria con 500 mil pesos en una fundación no investigada, rechazando compararla con Lula y afirmando que Cristina está presa por delitos comunes, no política.
Criticaron sus privilegios carcelarios, carteras Louis Vuitton de 36 mil dólares y tapados de visón, negando que sea mártir y comparándola con Perón proscrito.
El panel desestimó la épica política, insistiendo en que son delincuentes convictos.