María Elena, de 85 años, vendió su casa valorada en 70 mil dólares a su inquilino Diego por 29 mil dólares en facilidades, pero él pagó solo dos cuotas y ahora ocupa ilegalmente la propiedad hace tres años sin abonar más.
La anciana, que pagó la casa íntegra pese a comprarla a medias con su hermano, vive angustiada alquilando mientras lucha por recuperar su patrimonio construido "ladrillo sobre ladrillo" criando hijos. Denunció a Diego, quien contra-denunció alegando amenazas, en una maniobra para quedarse con la vivienda.
María Elena tilda a Diego de estafador que se ganó su confianza llorando por no tener ayuda familiar, tratándolo "como a un hijo", pero él planeó la defraudación desde el principio según ella y el oficial policial. El programa promete acompañarla y confronta al ocupa en vivo desde la calle Rincón.
La producción llega a la casa de la discordia para escuchar la versión de Diego, mientras María Elena jura pelear "hasta el último día de su vida" por recuperarla.