Brisa, de 27 años, denunció que el productor teatral Aldo Funes la abusó sexualmente desde que tenía 15 años. Su madre, Sandra Cárpena, la contactó vía Facebook para cumplir su sueño de actriz, la llevó a ver obras como Cuatro a la Naranja y Mujeres de Ceniza en Corrientes, y la dejó sola en la segunda reunión donde ocurrió el abuso. Brisa mantuvo contacto secreto con Funes por miedo.
El abogado Héctor Hoffman aclaró que la extorsión no vino de Brisa, sino de un pacto entre Cárpena y Funes: él pagaba dinero a cambio de entregar a la hija y mantener silencio. Cuando Funes no cumplió, la madre usó el celular de Brisa para exigir plata con mensajes como "Hola, soy Brisa, ya hiciste lo que tenías que hacer... hacerte cargo de la cagada que te mandaste", y agrego 30 mil dólares.
Hoffman contó que Funes entregó conversaciones parciales, propuso un encuentro en escribanía para un contrato de mutuo donde Brisa quedaría endeudada, y la madre interfería en la comisaría, se autonombró abogada y sacó a profesionales. Brisa rechazó y denunció con verdad.
La víctima sufrió doble traición: abuso de Funes y explotación de su madre. La conductora apoyó a Brisa con "te deseo mucha fuerza", afirmó no dudar de su palabra y anunció continuación con defensores de Funes como Mónica Farro, su amiga.