Lula da Silva anunció que impulsará con gobierno, Congreso y Judicial la prohibición de casinos digitales en Brasil, donde el juego online destruye familias al permitir apuestas desde celulares con dinero de comida, alquiler y escuela de niños.
Aunque casinos físicos están vetados desde los años 40 por motivos religiosos, el boom de apuestas virtuales afecta mayoritariamente a mujeres que cargan con las deudas familiares, generando un "drama" nacional.
Lula argumentó que no tiene sentido permitir que el vicio entre en casas vía apps, endividando y destruyendo el país, pese a críticas sobre efectos paradójicos de la prohibición.