Lola relató en el programa cómo sufrió bullying en Bariloche por subir videos a YouTube y cómo su familia la apoyó para superar las burlas en una ciudad chica. Contó que en el colegio la imitaban con su saludo de YouTube, le gritaban en la calle y la excluían de juegos con amigas, a pesar de que ella siempre quiso pertenecer y no fue mala con nadie.
Explicó que no le dio bola a los bullies, siguió adelante con sus sueños y hoy vive independientemente de su contenido en redes. Agradeció los valores familiares que la ayudaron a perseguir metas pese críticas, y envió un mensaje a quienes la lastimaron: cuando crecieron, le pedían saludos para sus hermanos.
Los participantes destacaron la importancia del apoyo familiar, la terapia y referentes en medios para aceptar identidades diversas, como orientación sexual o talles grandes. Mencionaron evolución en publicidades y series que muestran cuerpos no hegemónicos y reducen discriminación por gordura o sexualidad.
Franco cerró la consigna advirtiendo que un daño al otro, sin importar la edad, puede ser irreversible y debe evitarse con empatía.