El presidente libanés Nahuaf Salam, en el poder desde hace un año, enfrentaba elecciones legislativas en mayo próximo para evaluar su gestión.
La guerra entre Israel y Hezbollah, proxy iraní con fuerte respaldo parlamentario en Líbano, provocó la postergación de esos comicios por dos años.
Ahora, las elecciones parlamentarias se fusionarán con la elección general de presidencia para evitar riesgos a la población en medio de ataques israelíes constantes.
Hasta el momento, se registran 400 muertos, 1.100 heridos y destrucción masiva de infraestructura en Líbano.