Japón reactiva la central nuclear de Fukushima, 15 años después del terremoto de magnitud 9 y el tsunami del 11 de marzo de 2011 que dañaron gravemente varios reactores y causaron miles de víctimas entre muertos y desaparecidos.
Esta decisión reabre heridas que nunca cerraron por completo y genera miedo entre los ciudadanos japoneses, en un momento simbólico cuando se cumplen 15 años de la catástrofe en Fukushima Daiichi.
El encarecimiento del petróleo y la inestabilidad geopolítica impulsan al gobierno a reconsiderar la energía atómica como pilar estratégico, pese a que para muchos es un recordatorio incómodo que aún afecta vidas, territorios y la memoria colectiva.
La operadora Tokyo Electric Power Company sigue lidiando con las consecuencias del desastre, pero reinicia actividades nucleares en otros sitios como la central de Kashiwazaki-Kariwa, con preparativos avanzados.