Israel intensificó su ofensiva en el sur, este de Líbano y suburbios de Beirut, bombardeando infraestructuras financieras de Hezbollah como bancos Al-Kartal-Hassam.
La corresponsal Etel Bonet reportó al menos 7 u 8 oleadas de ataques en la capital, incluyendo explosiones recientes, con presión creciente sobre civiles desplazados sin refugios suficientes.
Tel Aviv apunta a instalaciones donde Hezbollah recibe millones para rearmarse, según Israel y EE.UU., generando tensiones y cansancio en Beirut.
El ejército israelí inició redadas contra infraestructuras y combatientes de Hezbollah.