El Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, muestra cero navegación desde el bloqueo anunciado por la Guardia Revolucionaria de Irán, según imágenes satelitales del 4 de marzo.
Entre el 1 de enero y el 4 de marzo, cientos de petroleros transitaban, pero ahora unos 160 a 200 buques esperan autorización ante amenazas iraníes de hundirlos, con la armada iraní diezmada por Estados Unidos y aseguradoras negándose a cubrirlos.
Irán bombardeó recientemente dos buques petroleros, uno con bandera estadounidense, paralizando el tránsito en los 3 kilómetros clave del estrecho de 33-56 km de ancho y 160 km de largo, afectando el suministro global de petróleo y gas.
China busca navegar con bandera propia para evitar ataques, mientras expertos como Jorge Castro y Andrés Clipan analizan el impacto, vinculándolo a la estrategia de Donald Trump contra regímenes como Irán.
Además, se reportan ataques como el a la embajada estadounidense en Oslo, Noruega, ligado a oleadas de antisemitismo en Europa más que a células chiitas iraníes, evocando incidentes pasados en el país nórdico.